Diversos países emplean diferentes métodos de evaluación estudiantil. Finlandia se centra en trabajos de clase y un examen final, mientras que Alemania ofrece rutas educativas según las aptitudes del estudiante (universidad, formación profesional o aprendizajes). Japón y Corea del Sur priorizan exámenes universitarios, generando gran estrés. Reino Unido utiliza exámenes A-level, pero también considera trabajos, declaraciones personales, recomendaciones y actividades extracurriculares. Como alternativas a los exámenes estandarizados se proponen evaluaciones basadas en portafolios (proyectos y ensayos), evaluaciones docentes continuas, ensayos y declaraciones personales, actividades extracurriculares, y entrevistas con recomendaciones.