Bebés desarrollan cognitivamente explorando su entorno a través de los sentidos, comprendiendo causa y efecto y desarrollando la permanencia del objeto. Físicamente, progresan de reflejos a movimientos intencionales, logrando control cefálico, sentarse, gatear y caminar; desarrollan habilidades motoras finas para manipular objetos. En cuanto al lenguaje, comienzan con llantos y arrullos, balbucean alrededor de los 6 meses y pueden decir sus primeras palabras a los 12. Social y emocionalmente, forman apego a sus cuidadores, muestran emociones (alegría, enojo, miedo) e interactúan sonriendo y con contacto visual.